Amor al caballo y la naturaleza

 

POR MA. VICTORIA PEREIRA

FOTOS: SOLEDAD BONAVITA

 

Desde que tiene uso de razón, Victoria Miller tiene contacto con los caballos, recorriendo lugares diferentes, cabalgando. El ir de un lado al otro ha sido una constante. Toda una vida vinculada a estas hermosas criaturas: hizo equitación, polo cross, salto, doma, organizó cabalgatas en el sur de Argentina y anduvo mucho por el campo.

Casi como algo natural y obvio, en 2009, inició unas cabalgatas en Uruguay con una socia y amiga, Maria Inés Rovella, quien ya las venía haciendo con mucha gente. Pero juntas comenzaron a emprender un proyecto que reunía grupos más reducidos y en el que se brindaban más servicios. Así nació Huellas Cabalgatas

Victoria (“Pecas”) contaba con la experiencia del sur y así arrancaron primero en el Departamento de Rocha, saliendo del arroyo Valizas, Cabo Polonio, las Dunas, Laguna de Castillos. Luego empezaron en Lavalleja, en la zona de Minas, las sierras. Pero los costos se elevaban, porque llevaba sus propios caballos.

Entonces decidieron empezar a hacer circuitos de interés, como en el Valle del Lunarejo, Sierras de Minas, y con proveedores de caballos en cada lugar. Previamente iban al lugar, hacían la inspección, probaban los caballos y corroboraban el sitio.

El proyecto comenzó a tener un propósito más fuerte que simplemente salir de cabalgata: resaltar la cultura gauchesca. Recorrer un sitio de plena naturaleza, con un único acceso que es a caballo, y “darle vida” a la gente del lugar, a la comunidad local se volvió la misión de Huellas Cabalgatas. Hoy, las recorridas suelen ser con los propietarios de los caballos, los baqueanos de la zona, algo así como los guías. Salen con tres de ellos por cada veinte jinetes, aproximadamente.

Han hecho cabalgatas en Laguna Negra, Palmares de Rocha, Monte de Ombúes y Laguna de Castillos, Laguna Garzón, Sierras de Minas, Cuchilla Laureles, Valle del Lunarejo, sobre el rio Negro en Soriano (Villa Darwin, donde estuvo el famoso naturalista. Allí llevan un historiador para que sume relatos vinculados a este personaje histórico). La idea, en definitiva, es sensibilizar con zonas diferentes de Uruguay desde el punto de vista ambiental, cultural e histórico.

El público que sale a cabalgar está conformado, en su mayoría, por grupos de mujeres, con más de 40 años. Mujeres que les gusta la naturaleza, con historias relacionadas al campo y que, por alguna razón u otra, dejaron de estar cerca de él. También se hacen paseos en familia, en donde se plasman y evidencian vínculos muy fuertes de madre a hija en experiencias que sin duda serán inolvidables.

Huellas Cabalgatas también diseña paseos que pueden orientarse a empresas, extranjeros, uruguayos que viven en el exterior y vuelven al país en verano con deseos de hacer recorridos. Las salidas empresariales trabajan algunos ejes como el fortalecimiento de equipo y liderazgo, y se intercalan con talleres, simulacros de rescates, actividades de team building, entre otros.

 

 

Durante el mes de marzo, para la Patria Gaucha (Departamento de Tacuarembó), salen desde Cuchilla Laureles. Es un paseo de tres días intensos que culmina sumándose a la Fiesta llegando a la ciudad de Tacuarembó y participando del desfile (para todo aquel que lo desee). Allí se vive la tradición gauchesca a pleno, con las aparcerías, que son sociedades de diferentes pueblos que replican la época colonial, usando el barro y los materiales de antaño, cuero madera o barro. Toda la experiencia es una expresión de lo folclórico del país, organizado por la Rural de Tacuarembó, desde hace casi 30 años.

Victoria y su socia ponen mucho énfasis en la historia tradicional del Uruguay, y a través de Huellas Cabalgatas suman el buen gusto, calidad de servicio, trato personalizado, la exploración de lugares emblemáticos y, por supuesto, maravillosos caballos.

 

Si querés conocer más ingresá en huellascabalgatas.com y patriagaucha.com.uy

 

   

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