Sin huellas negativas

Conocido por Efecto Cine, una plataforma itinerante que lleva cine uruguayo a todo el país, Diego Parodi expande su proyecto. Su nuevo sistema Efecto Pedal producirá la energía necesaria para proyectar las funciones y calculará la huella de carbono emitida en la gira a fin de compensarla. El propio Parodi cuenta sobre lo que será el primer proyecto a nivel continental con una huella de carbono negativa.

 

Por Silvana Silveira

 

¿Qué es Efecto Pedal?

Es una plataforma que permite la realización de eventos culturales al aire libre que utiliza la energía, que los propios participantes generan al pedalear en bicicleta, en lugar de usar la corriente de la ciudad. Surge en el marco de Efecto Cine, proyecto que busca llevar el cine uruguayo a todo el país, transformando espacios públicos en salas de cine con la mejor calidad técnica. La idea es que las funciones sean más participativas y que el público pueda experimentar de forma más visceral y colaborativa lo que significa la eficiencia energética.

 

 

¿Cómo surgió la idea de esta iniciativa?

En este barco hacemos varias cosas: separamos latas, cartón vidrio y plástico. No sólo reciclamos las piezas y materiales, sino también cuidamos el volumen, pues todo lo aplastamos y tratamos de hacerlo lo más chiquito posible para entregarlo al llegar al puerto de destino.

 

 

¿En qué consiste la plataforma de bicicletas que generan energía?

Es un sistema mixto compuesto, por un lado, por 14 estaciones a las cuales la gente puede llegar con su propia bicicleta y, por otro, con 8 bicicletas propias. Este sistema combinado nos permite tener cierta autonomía cuando estamos armando la función y cierta accesibilidad para que cuando una persona llegue pueda integrarse. No necesitamos las 22 bicicletas para generar la energía, alcanza con unas 12, pero el total nos va a permitir que la gente rote.

 

 

¿Cómo funciona el mecanismo que permite la generación de energía?

El rodado se fija como una bicicleta ergométrica y la rueda trasera transmite a una especie de alternador que funciona como si fuera un motor al revés. Tiene una bobina que, al ser atravesada por un pequeño campo eléctrico, genera un campo magnético que termina produciendo la energía. Toda esa energía se acumula en un tablero central y se transmite a los equipos, como el proyector, los parlantes, la consola de sonido, el crossover.

 

 

¿Por qué es importante revalorizar la bicicleta?

Hoy hay una coyuntura muy particular en torno al uso de las bicicletas, donde se difundió su uso, la construcción de ciclovías y el respeto al ciclista a través de ONG y entidades independientes. Por otra parte, en Montevideo hay un contexto económico favorable que ha llevado a mucha gente a endeudarse y comprar autos, aunque no los necesite o ya tenga uno en casa. Si uno camina, ve que somos cada vez más personas solas adentro de una cajita, al lado de otra persona sola adentro de una cajita. Los autos que podrían llevar cuatro pasajeros o más están llevando sólo un pasajero. La contaminación sonora, los embotellamientos, hacen que manejar haya dejado de ser una experiencia placentera y se haya convertido en lo contrario.

 

Como en otras ciudades del mundo, la clase más educada y pudiente debería volver a la bicicleta porque es de persona inteligente optar por la bicicleta. Es de persona responsable, consciente y sensible a lo que está pasando alrededor. Un país rico o una sociedad rica no es aquella en la que todos pueden acceder a un auto sino aquella –esta no es una definición mía- en la que las personas con buena capacidad de gastos optan por comprar una bicicleta. El uso de la bicicleta genera salud en todo sentido, bienestar, promueve una actividad que baja todas las estadísticas vinculadas a las fatalidades en el tránsito. También promueve una humanización de la sociedad, que se ha perdido un poco al estar cada vez más divididos en estos espacios fragmentados.

 

 

¿Cómo te llevás en la vida cotidiana con el cuidado ambiental?

En mi casa desde hace años clasifico los residuos, desde antes que existan los contenedores. No tengo auto, ni moto, no quiero tenerlo, tengo la suerte de vivir cerca de donde trabajo. Uso bicicleta y camino. Me parece que cuando voy en bici voy a una velocidad en la cual me encuentro con la gente y veo otras cosas. Uno viaja en su propia ciudad y puede ser muy interesante a la reflexión en un estado físico y mental de apertura y de atención. Cuando estás pasivamente en un medio de transporte estás sometido a otro estrés, cuando uno está activamente trasladándose hay algo cíclico, mántrico, algo circular del caminar o del pedaleo que hace que uno pueda conectarse con otro tipo de reflexiones y observaciones y estar más atento a lo que pasa con su barrio, con su ciudad, con los espacios verdes, es otra forma de vivir. No hay que ser doctor en nada para saber que te hace mejor. Esas pequeñas cosas llevadas a otros planos son las que van a colaborar a que vivamos en un mundo mejor.

 

 

Conocé más sobre el proyecto en efectocine.com

Post a Comment

#SEGUINOS @SEA