Aliarse para proteger los mares

El Proyecto UnSoloMar busca establecer áreas marinas protegidas costeras entre el sur de Brasil y el sureste de Uruguay, cubriendo un área de aproximadamente 150.000 km².

Por Andrés Milessi, coordinador, Organización de Conservación de Cetáceos (OCC).

 

 

En las profundidades de los océanos, se esconde la mayor biodiversidad de nuestro planeta. Las aguas marinas albergan ecosistemas que cumplen funciones cruciales para mantener el equilibrio, protección y, en definitiva, de todo lo que habita el mundo…incluidos nosotros, los seres humanos. Por esta razón es que la creación de las Áreas Marinas Protegidas (AMP) es un gran paso para cuidar millones de especies, de flora y fauna, que están siendo cada vez más y más amenazadas.

 

El uso de las AMP también pueden resultar en herramientas de aprendizaje adaptativo, de promoción de resiliencia y de manejo de recursos marinos, en el contexto del cambio climático. Abordan los desafíos del desarrollo sostenible y participan en la aplicación de los principales acuerdos internacionales, la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas, en particular el Objetivo 14 (Conservar y utilizar de forma sostenible los océanos, los mares y los recursos marinos para el desarrollo sostenible), el Acuerdo de París sobre el Clima, el Convenio de Barcelona para una red coherente de AMP en el Mediterráneo y la Meta 11 de Aichi del Convenio sobre la Diversidad Biológica.

 

Ante la incertidumbre en los criterios de gestión y sostenibilidad de los espacios marinos, las AMP aportan múltiples beneficios: salvaguardan especies y ecosistemas frágiles; proporcionan recursos económicos y culturales; protegen las costas de procesos de erosión, contaminación; ayudan a mitigar y disminuir los efectos del cambio climático; y contribuyen en la recuperación de poblaciones de peces para explotación pesquera.

 

No menos importante es el beneficio económico. De hecho, el concepto de Blue Economy está cada vez más presente y esto se debe a que las AMP pueden generar crecimiento económico a través del turismo. Por ejemplo, la reserva natural de la bahía de Hanauma, un área totalmente protegida en la isla hawaiana Oahu, recibe cerca de 3.000 visitantes por día, lo que la convierte en una de las playas más visitadas del estado. Se prevé que, en los próximos 50 años, la conciencia educativa que genera el centro para visitantes de la bahía redundará en cerca de U$D 100 millones en valor agregado para la comunidad. Otro ejemplo, el beneficio neto de los arrecifes de corales para la economía de Hawái está calculado en U$D 360 millones anuales, lo que puede atraer inversiones de todo tipo. Desde 2005, se han invertido más de U$D 10 millones en investigación en el Monumento Marino Nacional de Papahānaumokuākea, otra área protegida de Hawái.

 

Las AMP, por lo tanto, juegan un papel significativo en el abordaje de las amenazas que enfrentan los océanos. Estas áreas pueden ayudar a incrementar la biodiversidad de los océanos, la abundancia en las pesquerías y las economías que dependen de ellas. Existen varias instituciones internacionales (Ocean5, Wyss, WCS, National Geographic, Pakkard, Rockefeller, Pew Bertarelli etc.) interesadas en trabajar con el Gobierno de Uruguay y junto con organizaciones, comunidades locales y otros aliados, a fin de respaldar la creación de AMP en todo el mundo y ayudar a restablecer la salud de los océanos en beneficio de todos.

 

El Proyecto UnSoloMar (USM) trabaja en conjunto con organizaciones no gubernamentales de Brasil para la creación de AMP en Uruguay y el país vecino, generando además de las propias AMP, una conectividad ecológica, fundamental para el éxito de estas herramientas de manejo.

 
 

 

Contexto actual

 

En el segundo año del Proyecto UnSoloMar (USM) se han generado y profundizado las gestiones para la creación de las Áreas Marinas Protegidas (AMP) con los tomadores de decisión del gobierno uruguayo.

 

Tal es así que la Comisión Nacional Asesora de Áreas Protegidas dependientes del Ministerio de Ambiente (organismo que toma la decisión final de generación de AMP), aprobó las propuestas formuladas bajo el Proyecto USM, es decir, la zona de Corales de Profundidad y la zona Isla de Lobos y arrecifes rocosos. Esto dio el primer paso sólido para la creación de las AMP, generando junto a múltiples actores un ámbito sumamente confiable para la toma de decisión de proteger nuestro mar en al menos un 10%, y tratar de dirigir esfuerzos para lograr un acuerdo para el año 2030 con un 30% de nuestro mar protegido.

 

También se han comenzado gestiones con empresas de desarrollo tecnológico y presentación de proyectos nacionales e internacionales que permitirán en un futuro no muy lejano, controlar y vigilar nuestras AMP con tecnología satelital de avanzada, con recursos humanos uruguayos. El proyecto USM apoya también la realización de documentales de divulgación de las AMP, pesca sostenible, pesca ilegal, exploración sísmica de hidrocarburos y programas educativos. Es por tanto, uno de los proyectos de conservación a nivel Uruguay y regional más importantes que permiten generar conciencia en la protección de nuestros mares.

 

En la Conferencia de las Naciones Unidas sobre los Océanos en Lisboa, llevada a cabo en junio, el gobierno uruguayo anunció su firme compromiso de aumentar sus AMP del 0,7% actual al 10% para fines de 2022; y desarrollar una hoja de ruta que le permita al país alcanzar la meta del 30% mucho antes de 2030, a través de una red de AMP representativas de la biodiversidad marina de Uruguay.

 
 

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