Construir futuro

Los ecoladrillos emulan un ladrillo convencional. Una alternativa económica y amigable con el ambiente es la que lleva adelante esta emprendedora uruguaya de 29 años.

Por Florencia Martinez Frachia, co-fundadora de Eco Ladrillos Uy.
 

 

Nací y me crié en la ciudad de Maldonado, en Uruguay, rodeada de mar y espacios verdes. Cuando llegó el momento, me fui a estudiar a la capital del país, Montevideo, en donde siempre me llamó mucho la atención la cantidad de residuos desechados en espacios públicos.

 

En 2020, cuando comenzó la pandemia, como tantas otras personas, regresé a mi ciudad natal. Me encontraba de nuevo en casa de mis padres y con tiempo libre. Como todos sabemos, fueron días en los cuales no salíamos de nuestras casas, no teníamos contacto con nadie. Sin dudas, el contexto tuvo gran influencia en el proyecto que, sin saberlo, estaba gestando, porque me hizo repensar mi forma de actuar, las decisiones que tomaba y de lo que no me estaba haciendo responsable.

 

Hacía ya un tiempo clasificaba mis residuos, pero sabía que había varios materiales que no se reciclaban en el país, y otros tantos de un solo uso que terminaban en el vertedero municipal. Comencé a investigar; estaba buscando una forma de poder reutilizar los materiales de un solo uso y encontré que en Chile realizaban ecoladrillos, los cuales consisten en botellas PET rellenas con materiales no reciclables, limpios y secos introducidos de forma compactada, utilizados como ladrillo en bioconstrucción. Me informé sobre su posible uso y si eso era posible en nuestro país.

 

 

Empecé a trabajar la idea en mi casa. Detecté que en Uruguay había poca información y muy pocas personas lo utilizaban. Entonces, en mayo de aquel año de muchos cambios, decidí crearme el sitio web para difundir todo lo que estaba aprendiendo y probando. Al principio, me encontraba con un escenario incierto: no sabía si los ecoladrillos cumplían con las características que efectivamente sí lo hacen (aislante térmico y acústico); tampoco sabía si realmente era correcto hacerlo como leía en internet, lo cual pude afirmar una vez que hice la primera prueba de bioconstrucción.

 

A través de las redes sociales, me conecté con gente interesada en el cuidado del planeta (ya manejando la cuenta de Instagram de eco.ladrillos.uy) y otras personas que querían ser parte y colaborar, como los EcoPuntos y transporte. Además obtuve contactos de otra gente que ya estaba tomando acción… y así me involucré en diversos proyectos.

 

De esta forma se creó lo que hoy es Eco Ladrillos Uy, integrada por dos personas fundadoras, mi ahora ex compañera María Noel, profesora de educación física y amante de la naturaleza interesada en su cuidado, a quien conocí por redes sociales, y yo. Actualmente, yo llevo adelante dicha organización y cuento con eco puntos, los cuales reciben y acopian los ecoladrillos antes de ser entregados al destino final.

 

Realizamos dos prototipos de pared, una con estructura de madera y ecoladrillos unidos y revocada con barro y otra con estructura de malla semi dura y revocada con portland. Fue así como descubrimos que tanto el portland como el barro tienen una buena adherencia al PET, siempre y cuando cuente con una estructura fuerte, preferentemente de madera. Si bien es necesario que el ecoladrillo se encuentre compactado y fuerte, en algunos casos ayuda si no son tan rígidos, con el fin de que se amolden más fácilmente en caso de ser encastrados.

 

Hoy nos dedicamos a difundir y gestionar la creación de ecoladrillos, luego son donados a familias e instituciones sin fines de lucro. Hemos colaborado con proyectos escolares, caif, comunas, intendencias departamentales, de vivienda, de empresas nacionales y multinacionales, donde se han realizado casitas de juegos para niños, huertas, bancos, mesas y muros. También brindamos charlas informativas, presentando una solución eficiente y eficaz, logramos triple impacto (ambiental, social y económico) siendo parte de la economía circular. Creamos proyectos de educación ambiental y proyectos de gestión de residuos domésticos e industriales, capacitando a las personas sobre clasificación de residuos y realización de ecoladrillos, brindando una solución a materiales no reciclables que sirven de insumo para la bioconstrucción.

 

 

La recepción de las y los niños en los talleres es sumamente gratificante porque se encuentran interesados en el tema, participan con mucho entusiasmo y aportan ideas grandiosas.

 

Actualmente junto con un grupo interdisciplinario (arquitectos, emprendedores y otras organizaciones ambientales) tenemos como objetivo a mediano plazo homologar el ecoladrillo como material noble para ser utilizado en la construcción uruguaya, modificando la normativa de construcción y realizar plan piloto de la primera vivienda sustentable en el Uruguay.

 

Contamos con nuestros colegas chilenos, de quienes obtenemos antecedentes respecto a la homologación. Consiste en una serie de ensayos que son resistencia prismática, sonora, térmica y de comprensión, de los cuales obtuvieron los resultados esperados.

 

Sabemos que nos queda un camino largo por recorrer, que lleva mucho tiempo y es necesario contar con apoyo económico, para lo cual tenemos como meta solicitar a instituciones públicas.

 

Conocé más en @eco.ladrillos.uy

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