Cuando el mercado pone en-peligro a la biodiversidad

Por Guillermo Damián Spina.

 

La selva misionera representa uno de los remanentes más importantes del Bosque Atlántico. Su biodiversidad es considerada mundialmente “hotpost” (punto caliente) porque representa un valor ambiental único para el planeta ya que, entre su vegetación, cuenta con una lista de especies que se encuentran protegidas por ley como el Lapacho, Palo rosa, Araucaria nativa, y Chachi entre otras.

 

Dichas características provocaron que se declare a Misiones, en diciembre de 2018, “Capital Nacional de la Biodiversidad” mediante la Ley 27.494. Pero a pesar de tal normativa, según un relevamiento elaborado por la ingeniera Forestal Stefani Suárez del Área de Ecología y Conservación del Ambiente de la Facultad de Ciencias Forestales de la Universidad Nacional de Misiones (FCF- UNaM), se pudo conocer que en la provincia, la principal causa de la deforestación es provocada por la expansión y la diversificación agropecuaria, en especial la agricultura y la ganadería intensiva.

 

Tal situación requiere de un Estado que intervenga para regular la explotación indiscriminada de la forestación nativa, que responde a los requerimientos del mercado, en lugar de hacerlo a políticas que prioricen la sustentabilidad de los recursos en pos de propiciar la protección de la biodiversidad de la zona, y se desarrollen programas de investigación del estado de la biodiversidad de la región, se eduque en relación a técnicas para el manejo racional del bosque nativo, y se realicen acciones con las y los productoras/es para que puedan acompañar el proceso sustentable.

 
 

Post a Comment