Cuidar el nido

Los Horneros es un proyecto que propone un circuito limpio dentro de la ciudad de Salto, con bolsones en puntos estratégicos para depositar reciclables.

Por Paulina Rodríguez, de Los Horneros.

 

En la localidad de Salto, se generan 150 toneladas de basura por día. Claro, no es es el único lugar en el mundo donde se genera una tremenda cantidad de residuos. En otros, la cantidad es mucho más (o quizás mucho menos). Pero en 2017, un grupo de recicladores que ya trabajábamos en la calle juntando materiales quisimos mejorar las condiciones de trabajo, para que sean más dignas, y visibilizar la función de los clasificadores como verdaderos gestores ambientales.

 

Comenzamos juntando el material con un carrito de tracción a mano. Y luego contamos con un centro de acopio. Mi familia siempre se dedicó a este tema y por eso teníamos una prensa para el nylon, cartón, papel…todo lo que se recolecta. ¿Por qué nos llamamos Los Horneros? El nombre se le ocurrió a una pareja de clasificados, porque el Hornero es un ave bastante sacrificada, que hace su casa con mucho esfuerzo, arrimando sus ramitas. Y nos veíamos identificados en ese rol de cuidar nuestro nido, que en definitiva, es nuestro planeta.

 

Nuestro propósito es contribuir a la comunidad y a la sociedad, logrando recuperar material antes de que llegue al vertedero. De lo contrario, sigue contaminando. Y, además, sólo un 12% de lo que hay en el vertedero se recupera. Entonces el sistema consta de la colocación de bolsones en puntos estratégicos de la ciudad, para que tanto personas como empresas depositen allí exclusivamente materiales reciclables, como papel, cartón, plástico y aluminio.

 

Nos fuimos haciendo conocidos, dando a entender que el trabajo del clasificador es como el de cualquier otro. Formamos una pequeña alianza con la intendencia para terminar de establecer el circuito limpio que implica ubicar alrededor de 20 bolsones solo en el casco céntrico de la ciudad. Juntamos los bolsones de las mismas empresas que ya no sacan el material a la calle, sino que nos llaman, nos guardan el cartón, nylon. Lo recolectamos y lo llevamos a nuestro centro de acopio, donde lo separamos, prensamos y enfardamos para comercializar a una empresa en Montevideo que vuelve a reciclar el material, por ejemplo, haciendo nuevas cajas de cartón.

 

 

Somos 5 personas trabajando en este proceso, con la necesidad de salir a dar un mensaje a la población de que clasificar empieza en casa. Es sumamente sencillo y todo granito de arena aporta. Por eso creemos que la educación también es un factor super importante. Creamos un pequeño taller que brindamos junto a mi papá (que está desde los inicios de Los Horneros) y Washington De Souza, un maestro jubilado. Se fueron enterando y sumando escuelas y liceos que buscan recibir esas charlas para que nuevas generaciones se entusiasmen y se comprometan con el cuidado de la casa común.

 

Mediante una alianza con la Unidad de Extensión de Udelar, también pudimos hacer cursos de cooperativismo para en el futuro poder formar una cooperativa. Queremos apostar a seguir creciendo, aunque es muy desafiante. Somos autogestionados y el trabajo de recolección no se cobra. Además, se percibe en base a lo que se junta, por lo tanto, no siempre es el mismo monto. Esto implica un ritmo y estilo de trabajo al cual no todas las personas logran adaptarse. Pero aún así, tratamos de aprovechar distintas oportunidades, como participar de jornadas por el Día del Medio Ambiente, donde pusimos un stand en la plaza para seguir generando conciencia entre la gente de que un ambiente sano lleva a personas sanas; y que para lo que uno es basura, para nosotros es ingreso.

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