La luz interior

Amen es una marca de velas sustentables y no tóxicas que no solo están creadas para brindar calma y relajación, sino que la sustentabilidad atraviesa toda su cadena de valor.

Por Lucía Tornero.
 
 

La palabra Chakra proviene del sánscrito y significa “rueda” o “círculo en movimiento”. El ser humano tiene 7 vórtices energéticos principales. Cada chakra está relacionado con una glándula y un plexo de nervios, lo que permite la integración de nuestra esencia con la experiencia, traduciéndose del campo energético al sistema cuerpo-mente y de éste al campo energético.

 

Bajo esta premisa es que el emprendedor uruguayo Rodrigo García Álvarez quiso contar una historia sobre cómo los seres encuentran su luz interior todos los días, a su manera. Creó así “Amen”, la primera marca de velas sostenibles de diseño de alta gama fabricadas a mano en Grasse (Francia), la capital mundial de la perfumería, a partir de cera de aceite vegetal natural.

 

Junto a gurús de yoga alrededor del mundo, para la creación de la colección de estas velas veganas no tóxicas, eligieron 7 olores para cada uno de los 7 chacras, con la intención de alinear así cuerpo, mente y espíritu. Entre las fragancias se encuentra la lavanda, jazmín, eucalipto, rosas, jengibre, vetiver y el sándalo. La propuesta, entonces, va más allá de dejar un rico aroma y tiene que ver con facilitar la relajación, la calma. “El aroma divino puede adormecernos en estados de conciencia espiritual elevada y expandir la conciencia”, dice el emprendedor.

 

Pero la marca no solo procura el bienestar de las personas, sino también del planeta ya que para el packaging, se ha optado por un revolucionario envase biodegradable circular con CO2 negativo a base de hongos. Se cultiva alrededor de una semana usando desechos agrícolas locales, un poco de agua y “micelio” que lo une todo. Luego puede usarse como caja o, por supuesto, compostarse e incluso como fertilizante. Para hacerlo, solo basta con romperlo en pedazos y dejar que continúe el proceso de compostaje.

Por otro lado, el recipiente de la vela también es eco-friendly ya que se trata de porcelana reutilizable producida en el histórico pueblo de ese material: Limoges.

 

El proceso de creación de Amen sigue los principios de sustentabilidad #ASAP (As.Sustainable.As.Possible) guiados por Instituto-E, una organización sin fines de lucro con sede en Brasil que fomenta la sustentabilidad, con proyectos que incluyen el desarrollo de materiales social y ambientalmente amigables. desde su fundación en los años 80 por el pionero de la sostenibilidad Oskar Metsavaht.

 

¿Y por qué Amen? “Solo decimos ‘amén’ cuando queremos algo con toda nuestra mente, cuerpo y alma; cuando establecemos nuestras intenciones positivas y están alineadas», explica su creador. Bienestar para las personas. Bienestar para el planeta. Que así sea.

 

Si querés ver los productos, ingresá en www.amencandles.fr

 

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