La Paloma Limpia

Una red local que conecta hogares voluntarios que clasifican sus residuos reciclables, y emprendimientos que los reutilizan y valorizan. Familias, emprendedores y gobierno local por una economía circular verdadera.

Por Lucía Andrioli, Soledad Pasquariello y Cecilia de Soto.

 

 

Muchas veces, existe aquella voluntad de contribuir, de aportar el famoso granito de arena. Con respecto a los residuos, incontables personas quisieran saber que si separan sus residuos, estos tienen una gestión posterior adecuada para su reciclaje. Pero esto, muchas veces no ocurre. En cada departamento de Uruguay, la responsabilidad de la gestión de residuos es de las Intendencias, pero el Municipio de La Paloma, a partir de esta iniciativa piloto iniciada en 2018, generó un sistema de recolección específico para los materiales reciclables que hoy es utilizado por más de 400 hogares voluntarios, 40 comercios y que permite una recuperación de cerca del 60%, algo inédito en el país.

 

La Paloma Limpia es un novedoso programa de gestión de residuos que se lleva a cabo en el municipio de La Paloma, y obtuvo este año el Premio Nacional de Ambiente Uruguay Sostenible en la categoría gobiernos locales. Todos los materiales recuperados son transportados al Centro de Reciclaje de La Paloma.

 

 

Origen y transformación: del paradigma lineal a su transformación gradual

 

Ubicado en un hermoso lugar desde donde se puede ver el océano, el campo y la Laguna de Rocha (en la intersección de la ruta 10 y 15 en la entrada de La Paloma), el actual Centro de Reciclaje era anteriormente el vertedero municipal, el destino final de toda la basura local.

 

Cerrado como vertedero hace unos 20 años (ahora la basura domiciliaria se descarta en un relleno sanitario de Rocha, a 30 km), el lugar continuó siendo un espacio lúgubre y abandonado de descarte de todo lo que no entra en los contenedores públicos: podas, escombros, artefactos, muebles … y a partir de 2014, también unas 50 toneladas mensuales de restos de pescado, que se pudrían en el lugar luego del cierre de fábricas de harina de pescado.

 

Este problema ambiental motivó a buscar una solución y en 2015 tres emprendedores locales, Alejandro Arbulo, Victoria Pardo y Cecilia de Soto, en coordinación con el Municipio y con apoyo de la Agencia Nacional de Investigación e Innovación (ANII) comenzaron a producir en ese lugar compost a partir de ese pescado descartado, dando origen a la empresa local Abono de Mar. El primer paso hacia una economía circular local había sido dado, pero todavía ese lugar era un espacio olvidado y rechazado, una tapera abandonada y un “ex” vertedero que seguía recibiendo basura que había que “esconder”.

 

Tres años después, en 2018, un llamado a proyectos de Desarrollo Sostenible para Municipios, fue la oportunidad de aumentar la apuesta por la transformación de esa “tierra de nadie” a un sitio más organizado: un centro de reciclaje, inspirado en experiencias globales pero desde la acción local. Así, nació La Paloma Limpia, diseñada por emprendedores locales, postulada por el Municipio, con 20 hogares voluntarios pilotos y cuyo objetivo era recuperar papel, cartón y plásticos para una cooperativa de recicladores de Rocha.

 

Actualmente, el programa permite facilitar la valorización de muchos materiales, que son donados a recicladores, constructores, artesanos, bodegas y hasta exportadores de insumos para pinturas. Más de un 60% es recuperable. Además, alrededor de 400 hogares voluntarios participan activamente (cerca del 15% de la población). Muchos llevan sus residuos al centro de reciclaje, y también otros retiran materiales para sus necesidades (construcción, bollones de conservas, etc.).

 

Los gobiernos locales cambiaron, sin embargo, se mantuvo y se profundizó el apoyo al programa. Hoy La Paloma Limpia tiene su propio camión de recolección, personal municipal dedicado y siempre está mejorando su infraestructura. El lugar siguió embelleciéndose y vecinos y vecinas se apropian año a año. Se hizo un mural con participación de artistas y vecinos y se realizan diversas actividades de educación ambiental cada año.

 

 

La clave

 

La Paloma Limpia no tuvo un “Gran Lanzamiento” y se fue validando de a poco, con pocos hogares y materiales iniciales. Se prioriza la educación ambiental y la comunicación, claves para motivar e involucrar. Buscó ser integral (redes, radios locales, boca a boca, talleres presenciales prácticos). La comunicación apuntó a distintos perfiles, y siempre con el objetivo de entusiasmar e involucrar para sumarse, y no culpar o atacar a quienes no son parte. Por otro lado, hay recursos destinados y crecientes por parte del gobierno local. Sin transporte, sin espacio de acopio, sin recursos para comunicar, es imposible sostenerlo. Y por último, la construcción de relaciones de confianza y ganar-ganar entre emprendedores y municipio

 

El camino es la recompensa…

 

Seguir sosteniendo lo que ya funciona en el programa y además incorporar herramientas que favorezcan los esfuerzos de la gestión, implica desafíos nuevos y diversos. Entre ellos, encontrar nuevas formas de valorizar materiales; incorporar a más empresas del balneario; seguir mejorando el Centro de Reciclaje y los sistemas de registro y control; generar un presupuesto estable que no dependa de la voluntad de gobiernos específicos para su continuidad; hacer frente a la alta demanda en temporada alta e involucrar a turistas que llegan al balneario.

 

Solo el tiempo dirá si este proceso sigue su rumbo y si La Paloma seguirá volando hacia nuevos paradigmas más sostenibles de producción, consumo y relación con nuestra tierra.

Post a Comment

#SEGUINOS @SEA