Reservas de Biosfera

Las Reservas de Biosfera promueven tanto la diversidad biológica como la cultural, y apoyan a las comunidades locales en la conservación de los recursos naturales y en el desarrollo sostenible.

Por Natalia Pereyra, Especialista en Ciencias de la Tierra y en Turismo Sustentable. Co-fundadora de la Red de la Juventud de Iberoamérica del Programa MAB UNESCO.

 

 

Desde hace 51 años, la UNESCO trata de conciliar la actividad humana con la conservación y el uso sostenible de la biodiversidad a través de su programa intergubernamental El Hombre y la Biosfera (MAB). Busca establecer una base científica para mejorar la relación entre los seres humanos y el medio ambiente. Conjuga las ciencias exactas, las ciencias naturales y sociales, y la educación para mejorar los medios de subsistencia de las personas, contribuir a la distribución equitativa de los beneficios y preservar los ecosistemas. Impulsa, de esta manera, la generación de planteamientos de desarrollo innovadores, adecuados desde el punto de vista socio-cultural, y sostenibles desde la mirada ambiental.

 

Para ello, el Programa MAB promueve a su vez la Red Mundial de Reservas de Biósfera (RMRB), una red global de sitios para el aprendizaje del desarrollo sostenible. En América Latina y el Caribe, esta red tiene apoyo de la Red de Comités Nacionales MAB y Reservas de la Biosfera de Iberoamérica y el Caribe (IBEROMAB).

 

Pero, ¿qué son exactamente las Reservas de Biosfera (RB)? Son zonas abiertas que interactúan con la región de la cual forman parte, a través de un modelo de gestión con tres áreas interrelacionadas. Por un lado, una zona núcleo, compuesta por un ecosistema protegido estrictamente; una zona tampón, donde se realizan actividades de investigación y monitoreo; y una zona de transición en la que se desarrollan actividades económicas y humanas sostenibles.

 

 

Todas las reservas de biosfera están bajo la jurisdicción soberana de los países en los que se encuentran y son compatibles con otros sistemas y reconocimientos. Su designación es otorgada por el Consejo Internacional de Coordinación del MAB, a solicitud del Estado interesado y de acuerdo a los requerimientos establecidos.

 

La pérdida de la biodiversidad produce reducciones en los servicios ecosistémicos que crean amenazas para el bienestar humano. Por ende, las 129 Reservas de Biósfera de la UNESCO en 21 países de América Latina y el Caribe (ALC) son herramientas clave para contribuir con la Agenda 2030 y los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) en la región.

 

Este es el caso de ALC, la región con mayor diversidad biológica del planeta, lo cual representa una ventaja para el desarrollo de los servicios ecosistémicos del planeta. Sin embargo, la actual explotación sin precedentes de los recursos naturales en ALC significa que es necesario mejorar su gestión para garantizar su uso sostenible. De hecho, es una de las regiones del mundo más vulnerables al cambio climático y al riesgo de desastres.

 

Si bien durante la última década, la región atravesó el período de mayor crecimiento económico desde la década de 1960, este crecimiento también ha dado lugar a la sobreexplotación y el uso insostenible de los recursos naturales limitados, así como también la aceleración de la contaminación y la degradación ambiental en la región. Sociedades saludables, economías más equitativas y asentamientos humanos prósperos son elementos esenciales para el desarrollo sostenible de ALC. A través de su Red Mundial de Reservas de Biósfera (RMRB) en ALC, el MAB está singularmente bien situado para apoyar la transición hacia sociedades sostenibles, no sólo a nivel nacional sino también a través de las reservas de biósfera transfronterizas.

 

En respuesta a los retos emergentes de la sostenibilidad global, la UNESCO pone en práctica la ciencia de la sostenibilidad para asegurar que tomadores de decisiones tengan acceso al conocimiento científico y al asesoramiento sobre políticas para implementar los objetivos de desarrollo sostenible. Esto requiere la colaboración entre las distintas contrapartes de las reservas de biosfera de ALC, incluyendo científicos, políticos, miembros de la comunidades locales y el sector privado. También es fundamental el trabajo con poblaciones indígenas en las RB para preservar sus recursos naturales, culturales. Como sitios modelo para el desarrollo sostenible, las reservas de biosfera de ALC son lugares ideales para promover la Educación para el Desarrollo Sostenible (EDS) en la región.

 

Actualmente en el mundo existen más de 700 reservas de biosfera en un total de 130 países, incluyendo 21 transfronterizas. En ellas viven aproximadamente 250 millones de personas.

 

En estos campos de experimentación, con escenarios naturales y exuberante diversidad cultural, se pretende gestionar los ecosistemas de una manera sostenible y creativa, en beneficio de las futuras generaciones.

 

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