Tecnología para conservar

Por primera vez, se registró el viaje migratorio de una ballena franca austral en dos años diferentes. Se trata de “Antares”, una hembra adulta a la cual se le colocó un dispositivo satelital en 2021 en el marco del proyecto colaborativo “Siguiendo Ballenas”.

Por Florencia Lemoine, de WCS Argentina.
 

 

 

A partir de un hallazgo excepcional se pudo conocer, por primera vez, el recorrido de una misma ballena franca austral en dos años diferentes -información inédita para la especie: en 2015 como hembra solitaria y en 2021, junto a una nueva cría. El proyecto de seguimiento satelital de ballenas francas, «Siguiendo Ballenas», ha registrado las trayectorias de 65 individuos desde 2014,18 de los cuales se sumaron en septiembre y octubre de 2021. Actualmente, 6 de los dispositivos continúan transmitiendo señales, entre los cuales se encuentra el de “Antares/Atrevida”.

 

La tecnología satelital del proyecto “Siguiendo Ballenas”, permite conocer los sitios que las ballenas recorren en sus rutas migratorias, desde sus áreas de reproducción y cría a las áreas de alimentación, y así localizar los ambientes claves del Atlántico Sur para su ciclo de vida. Caracterizar los sitios relevantes para la supervivencia de la especie permite remarcar la importancia de las Áreas Marinas Protegidas para su conservación y resulta un insumo valioso para recomendar regulaciones de actividades (pesqueras, petroleras y de transporte naviero) con potencial impacto sobre las ballenas y otras especies marinas. Además, el proyecto resalta la relevancia de los golfos de la Península Valdés para su reproducción, y para el desarrollo del turismo responsable de avistaje de ballenas.

 

El proyecto no sólo genera información científica inédita, sino que también la vuelve accesible a todas aquellas personas interesadas, quienes pueden seguir los recorridos de los individuos monitoreados a través del sitio web.

 

Los aparatos dejan de enviar datos cuando se desprenden o se agotan sus baterías, lo que puede ocurrir semanas o meses después de colocados, dependiendo de varios factores, pero principalmente del tipo de tecnología aplicada. Los dispositivos de rastreo satelital no afectan la salud ni el comportamiento de los animales, dos condiciones fundamentales de esta investigación.

 

“Antares” es una hembra adulta que en 2021 se encontraba con su cría en el Golfo Nuevo, Península Valdés, y a la que el 27 de septiembre se le colocó un transmisor satelital, sin saber que se trataba de “Atrevida”, la misma ballena que también fue monitoreada satelitalmente durante el 2015.

 
 

 

En 2021, a partir de las fotografías tomadas desde la embarcación y con drones por el equipo del proyecto “Siguiendo Ballenas”, investigadores del ICB descubrieron que “Antares” es también “Atrevida”, la ballena número 2361 del catálogo de ballenas foto-identificadas del ICB/Ocean Alliance. “Conocemos a Atrevida desde el año 2010, cuando fue identificada junto a su cría a partir de una fotografía tomada en el relevamiento aéreo fotográfico anual que realizamos conjuntamente con Ocean Alliance. Tres años más tarde, en 2013, volvimos a registrarla junto a una nueva cría y posteriormente en 2015, cuando se le colocó el transmisor satelital en el marco del proyecto ´Siguiendo Ballenas´. En esa ocasión estaba sin cría”, relató Camila Muñoz Moreda, investigadora del ICB. Seis años después de ese último registro, “Atrevida” regresó nuevamente a las aguas del Golfo Nuevo de la Península Valdés y fue equipada con un nuevo dispositivo satelital, sin saber que se trataba de la misma ballena nombrada como “Antares”. Se estima que “Antares/Atrevida” tiene al menos 21 años actualmente.

 

El proyecto “Siguiendo Ballenas” surgió en 2014 como recomendación de la Comisión Ballenera Internacional para fortalecer la conservación de la ballena franca austral, y hoy transita su sexta temporada (en 2020 debió suspenderse debido a la pandemia por COVID-19). Es posible gracias a la articulación de esfuerzos del Laboratorio de Mamíferos Marinos del CESIMAR-CONICET, CIMA-CONICET, ESCiMar de la Universidad Nacional del Comahue, Fundación Patagonia Natural, Instituto Aqualie, Instituto de Conservación de Ballenas, Marine Ecology and Telemetry Research, National Oceanic and Atmospheric Administration, Programa de Monitoreo Sanitario Ballena Franca Austral, University of California Davis – Wildlife Health Center y Wildlife Conservation Society Argentina. Este proyecto cuenta además con el aval del Ministerio de Relaciones Exteriores de la República Argentina y la provincia de Chubut, y con el apoyo de la Asociación de Guías Balleneros de Puerto Pirámides.

 

Si querés seguir el viaje de Antares/Atrevida, ingresá en www.siguiendoballenas.org.

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