Transparencia en las industrias

La transparencia sustenta el cambio transformador, pero desafortunadamente gran parte de la cadena de valor de la moda sigue siendo opaca, mientras que la explotación humana y ambiental prospera con impunidad.

Por Eloisa Ponce de León.

 

Ya no es novedad que la industria de la moda es una de las más polémicas del mundo. Tanto su impacto ambiental como social requieren tomar acción urgente, desde todos los ámbitos.

 

Siendo conscientes de la mala reputación de la que gozan, algunas de las marcas más importantes del mundo han decidido realizar acciones para revertir esta mala imagen, antes de que los consumidores elijan no comprar más en sus tiendas. El problema es que muchas de ellas suelen invertir más dinero en marketing y campañas que las hagan parecer sustentables, que en verdaderos cambios que los lleven a ser más justos con el planeta y con las personas que trabajan para ellos.

 

El pasado 7 de julio, Fashion Revolution dio a conocer el “Transparency Index 2021”, que analiza y clasifica 250 de las marcas y minoristas de moda más importantes del mundo, según su divulgación pública de políticas y prácticas ambientales y de derechos humanos e impactos en sus operaciones y en sus cadenas de suministro. Cubre 239 indicadores: desde salarios dignos hasta la huella de carbono.

 

Fashion Revolution entiende que la transparencia no es el objetivo final, sino una herramienta para el cambio, pero afirma que es “(…) una línea de base sin la cual no podemos, de manera significativa, avanzar hacia la rendición de cuentas y el impacto en la industria de la moda global”.

 

Exigir a las marcas que sean transparentes es una práctica que aún no está instalada entre los ciudadanos, quienes todavía no toman conciencia de la realidad detrás de esta industria ni de sus derechos como consumidores.

 

El Índice es claro en su posición respecto a que: “La transparencia no es una fórmula mágica que resolverá todo los complejos y profundos problemas sistémicos a nivel mundial de la industria”, pero si la coloca como una potente herramienta al decir que “(…) la transparencia proporciona una ventana a los lugares y condiciones en que se fabrican nuestras ropas y nos permite abordarlos más rápida y colaborativamente”.

 

Los datos publicados demuestran que, a pesar de los esfuerzos realizados, aún queda mucho por hacer para que las marcas se hagan cargo de su impacto social y ambiental.

Recordatorio: “La transparencia no debe confundirse con sostenibilidad, pero sin transparencia, alcanzar una industria de la moda sostenible, responsable y justa será imposible”.

 

Consultá el Transparency Index en www.fashionrevolution.org/transparency

 

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